EXPOSICIÓN ACTUAL
Valencia
22 mayo — 24 julio 2026






Intangible
Al igual que la obra «4» expuesta en la muestra, que hace referencia a la figura del Colgado del Tarot —en la que un hombre cuelga boca abajo de una pierna y, en esa posición, es capaz de contemplar el mundo desde otra perspectiva—, las obras de Bea Bonafini son una invitación a abordar la vida con una visión renovada y abierta, que vaya más allá de lo visible o lo tangible.
Formas animales y antropomórficas se entrelazan en las obras de la artista; nunca hay una fijeza, sino que se observa un devenir perpetuo, que también se percibe en los propios títulos de las obras, acciones inconclusas como Ablaze, Air unravelling, Becoming, Tumble Dry, Swallowing earth, Waters ferment. Las obras narran el nacimiento, el acto sexual que da lugar a una nueva vida, y la muerte, que es, de hecho, transformación. Hablan de la transmigración de las almas, de metamorfosis y sueños. De relaciones intangibles y profundamente misteriosas, que conducen a la sublimación del yo en la fusión física durante el acto amoroso, como en la obra Orange is young.
Casi como en un movimiento inaprensible de materia ancestral, las figuras que pueblan el universo de Bonafini son la reubicación de átomos y partículas minúsculas que han constituido la vida del cosmos desde sus primeros albores. La investigación sobre los materiales es fundamental en la obra de la artista: soportes como el corcho, la madera, el algodón procedente de ajuares de épocas pasadas, alfombras, tejidos reciclados y cerámica nerikomi, sobre los que experimenta con pasteles, óleo, acrílico, lápices acuarelables y collage. En un periodo histórico global de conflictos y polarizaciones cada vez más profundas, la obra de arte es un recurso para desarrollar una sensibilidad capaz de trascender la realidad, invitarnos, involucrarnos y hacernos cuestionar qué nos une como seres humanos en nuestro presente. ¿Y qué somos, si no parte de un todo, que no es únicamente humano, sino un ecosistema en el que se insertan animales, vegetales, minerales e incluso seres inanimados?
«Cada conversación, cada acto de pensamiento es un intercambio de identidades espirituales, un mosaico de personalidades y de pequeños yoes que vienen de otra parte y nunca dejan de viajar», escribe Emanuele Coccia en su Metamorfosi, uno de los textos que han inspirado la producción de las obras expuestas en la muestra. Recientemente, la artista ha declarado que hay que fluir con los movimientos de la naturaleza y no oponerse a ellos y, al mismo tiempo, ha justificado la elección de trabajar con el tejido en lugar de con otros materiales. El título de la obra textil Summer’s teeth, realizada durante una residencia en Grecia, está tomado de un poema de Ocean Vuong, en el que el autor utiliza esta imagen para definir el entrelazamiento del deseo, el amor, la vulnerabilidad y la mortalidad. De hecho, el diente se asocia a una hoja, al igual que en la obra las figuras recuerdan a medias lunas o hoces, remitiendo a conceptos de crecimiento y expansión, además de a la representación de la hoz como objeto asociado a la muerte.
Con la obra en cerámica Swallowing Earth, la artista pretende destacar las raíces, elementos que suelen encontrarse bajo tierra y cuya importancia no se valora, pero que están ahí para garantizar la vida, y así ahí se encuentra una presencia antropomórfica. Entre las experiencias que han inspirado la creación de las obras expuestas, además de su embarazo, se encuentra el viaje a Japón que realizó la artista en 2024: en la obra Ama, realizada con acrílico sobre corcho sobre madera, el título hace referencia a una nadadora que se sumerge en apnea en busca de perlas en las profundidades del mar. El vínculo con el agua está muy presente en la práctica de Bonafini y se remonta al panta rei o al tao japonés que ha guiado su producción artística reciente. En Waters ferment, dos figuras humanas surgen dentro de formas que recuerdan a gotas o a vientres, en un elogio a la vida que toma forma en un ecosistema acuático. La vida es posible gracias a un conjunto de elementos, como sugiere el título de la obra de nueva creación Amalgamation, en palabras de la artista: «Para este trabajo imagino una cadena intergeneracional que atraviesa el tiempo y el espacio, un espacio indefinido y suspendido. Las figuras son híbridas, mutantes: algunas están encintas, otras tienen colas, evocando también a nuestros antepasados no humanos. Las unen cordones umbilicales que atraviesan las épocas, creando continuidad. Los trazos al pastel sugieren el deseo de contacto y cercanía, imaginan las formas en que estas presencias querrían abrazarse, como una única gran familia que trasciende el tiempo».
Texto crítico de Fanny Borel, comisaria del MAXXI L’Aquila.