En su primera participación en UNTITLED ART Miami Beach, Vangar presentó un solo show del artista Lluc Margrau creado específicamente para la feria. Mediante escultura y dibujo, Margrau exploró la construcción y percepción del espacio en relación con la memoria, tanto personal como colectiva. La instalación, compuesta por varillas de acero inoxidable, conectaba las obras y proponía una lectura transversal donde lo observado dialogaba con la experiencia del espectador. El arco, representado como bóvedas, cúpulas y nichos, se despojó de su función estructural y se convirtió en un símbolo dentro de un lenguaje universal y abstracto.