EXPOSICIÓN ACTUAL
Intuiciones y materiales para un acompañamiento
I
Flora, aperturas, surcos, texturas, brillos, brotes, matas, luces, recodos, reflejos, palidez, asperezas, silencios, superficies, susurros, caricias, confines, estratos, distancias, sedimentos, caminos, rasguños, huellas, tardes, tempero, fragas, breñales, claridades, aire, azules, tapiz, pinocha, horas, lomas, euforia, historias, conjeturas, eclosiones, mañanas, texturas, intuiciones, ruinas, sueños, traducciones…
II
Hemos sido invitados a una traducción, toda obra de artista traduce a sus manos y haceres lo que le salió al caminar y a los ojos. Una mañana, una tarde, muchas, de recorrer el somnoliento paisaje de Valpark, pero de naturaleza vigilante y victoriosa al final sobre una aventura humana. Ese silencio con que las cosas definitivas se dicen a sí mismas. Las cosas y su hacerse, que es el tiempo; y el tiempo siempre escribe una, muchas historias. El artista, atento, las recoge, las traduce. Es su taller el indefinible lugar para estos menesteres, el lugar del decir con las manos una palabra en otro idioma que el de la naturaleza; pero su eco fiel.
III
Insectos, hormigón, grietas, gritos, veladuras, ojos, tomillo, porosidades, presagios, ponientes, memoria, caricias, fragmentos, aguas, sed, restos, blanco, rotos, grises, cosas, dibujo, detrás, arriba, guijarros, acogidas, transferencias, fricciones, cigarras, delante, tiempo, capas, peso, perímetros, roturas, ritmos, restos, pieles, paisaje, piedad, pedrizas, pigmentos, sombras, caminos, cardenchas, tablas, médulas, grano, vidrio, recordar, guijarros, iluminaciones, fanales, pedregal, reflejo…
IV
Las primeras manos del artista son sus ojos. Acarician y acogen, piadosos, los arribas y abajos, las honduras, asperezas y luces, las pieles y las médulas, los acentos. Captó la verdad sin palabras de lo que se manifiesta: el pedregal de guijarros bañados de claridades que bajan del azul, de lentitud polvorienta, de veladuras según el aire y el poniente… de todo ese saber de tanto dejar a las cosas que digan sus cosas. También son primeras manos sus oídos, más hechos de tiempo, de continuidades; pero un tiempo que levanta su perímetro y que sumerge, sin perspectivas ni imposiciones, poniéndole su fanal al día. Así, se camina luego a su taller, un tanto enajenado, pensando enderezar formas, texturas y pigmentos. A hacer memoria, a armar continuidades.
V
Afanes, asfalto, atardecer, suelos, contornos, romero, lisura, eco, tierras, desolaciones, números, cálculos, paciencia, diseño, hondura, soles, aromas, cielos, claror, sequedades, hojas, hebras, fuerzas, pavimentos, vida, puerta, parque, pistas, pliegues, estancia, arrugas, blancura, lentitud, instante, ventana, tacto, polvo, sudor, iris, muros, oliveras, sendas, claridades, amarillos, centelleos, malezas, matojos…
VI
¿Cómo traer aquello a esto? ¿Cómo vivir en la distancia cuando se ha hecho estancia de puertas y ventanas abiertas? El artista no lo sabe y lo sabe, de otra manera. Dejémosle en sus labores propias, pergeñando superficies y juegos para nuestros ojos, profundidades para nuestras almas.
Los escritos a su vez traducen la creación artística. No nos alejan de aquello primigenio, original; lo continúan por otras sendas, otras iluminaciones, otros arribas y adentros, otros tiempos, otros rompimientos y otras sombras.
Volvemos a Valpark. Quizás nunca hollamos sus sendas o dejamos que su romero hirsuto nos rasguñara al paso. Pero se nos ha hecho aquí, de otra manera. Y sabemos que estamos volviendo, acompañados, como la flora siempre acompaña y advierte al asfalto.
— José Manuel Mora-Fandos
Con la colaboración de: