Amedeo
Síguenos en Instagram

Search

Leo García – Symploké

07.06 – 20.07.2019
Ver vídeo de la exposición

Symploké es un término común que se usaba en la antigua Grecia y que significa entretejimiento o entrelazamiento, pero no solo aplicado a lo textil, sino también como sinónimo de composición, e incluso a veces, referido al entrecruzamiento que se daba entre las espadas de dos grupos enfrentados en batalla.

Desde un punto de vista formal, este término nos sirve para decir que la obra de Leo García muestra un entretejimiento (en Symploké) entre dos formas de trabajar la pintura, insertando de lleno al autor dentro de la tradición que experimenta en ese campo intermedio (por decirlo muy rápidamente) situado entre el constructivismo y el expresionismo, entre el juego geométrico y la textura de superposición de trazos.

Desde un segundo plano, la elección de este término, también nos ayuda a descifrar las inquietudes filosóficas del autor dentro de una escuela de pensamiento muy concreta, conocida como el Materialismo Filosófico. Porque es una idea (heredada del pensamiento platónico) muy recurrente dentro de dicha escuela. Y por último, desde un tercer plano, Symploké también alude a una razón crítica, que el artista trata de resaltar al hacer evidente la siguiente contradicción: Si queremos explorar el territorio de la pintura, tendremos que colocarnos necesariamente delante del cuadro. No valen textos, no valen fotos. Y por eso decimos que la obra de Leo García (como la pintura en general) es silenciosa, es muda. Porque usa términos que no son discursivos como en filosofía, sino visuales. Lo cual no supone ninguna limitación, y no resta nada, simplemente pertenecen a regiones del conocimiento diferentes. Pero decir esto, ya no es pintura, sino filosofía de la pintura. Esa es la contradicción. Porque el núcleo en la pintura no es hacer filosofía. Nunca lo fue. En pintura no hay que entender ningún discurso ni ninguna historia, nada, solo hay que situarse frente a ella y atreverse recorrerla. Sin miedos ni prejuicios. La pintura no se entiende, la pintura se disfruta.